Agustín Martínez, escritor PDF Imprimeix Correu electrònic
Josep Antoni Moreno   
divendres, 28 de desembre de 2012 09:47

agustinmartinez

Agustín ha pasado años destilando microrrelatos, que ahora ven la luz en forma de libro

"Las historias surgen, se desnudan y no puedo resistirme a sus encantos"

Agustín Martínez debuta de la mano de la pequeña editorial Talentura con Sentido sin alguno, una recopilación de 95 microrrelatos. Supervivientes de una criba en la que hubo más de 400

¿Cómo se siente esto de tener libro propio en la calle?

Es una experiencia que da mucha satisfacción porque detrás de este libro hay casi tres años de trabajo. El panorama editorial está pasando unos momentos muy malos y es un lujo publicar y, además, sin tener que poner dinero.


¿El título, Sentido sin alguno, nos revela intenciones o es puramente estético?
Es la clave del libro. Es el título del primer relato y también lo divide en tres partes: Sentido para los textos más realistas, Sin para los más surrealistas y Alguno para los relatos que contienen algún tipo de historia de amor. La idea que inspira el libro par­te de Shakespeare, que dijo en Mac­beth que la vida es como un cuento contado por un idiota lleno de ruido y de furia. Vaya, que estamos arrojados a la vida para la muerte. Me interesaba explorar todas las excusas que inventa el hombre para no pensar en esa fatalidad.


¿Por qué te decantaste por los mi­crorrelatos?
Empecé a escribir cosas más largas, pero con el tiempo y el trabajo ya no podía escribir cuentos. Descubrí el género a través del auge que ha tenido en blogs y bitácoras. Es un espacio que le va muy bien a este tipo de textos, porque 100 o 200 palabras se pueden leer tranquilamente. Un cuento de cuatro páginas nadie lo va a leer en una pantalla.

 

¿Vivimos un buen momento para el microrrelato?
Los ha habido siempre. Algunas rarezas de Juan Ramón Jiménez o García Lorca hoy se pueden considerar microrrelatos. Pero, con el boom de internet, han aparecido muchos jóvenes que se inician en la escritura por el relato breve. A su vez, escritores reconocidos también se están adentrando en este género. Está en auge porque se adapta al tiempo es­caso que tenemos.


En internet funciona… ¿y en pa­pel?
A nivel global creo que es necesario, imprescindible, que el género bre­ve dé el salto al papel, más si pretende equipararse con otros géneros. La red, las nuevas tecnologías, favorecen al relato breve, sin duda, pero una exposición excesiva y singular podría ser a la larga perju­dicial.


¿Hay instrucciones de uso para relatos tan breves?
En este género, cuanto más corto es el texto, más despacio se ha de leer. Es un libro para degustar poquito a poco: dos o tres relatos al día. No más. El escritor Ginés Cutillas lo equipara con el coñac. Te puedes to­mar uno o dos, pero como te to­mes tres…


¿Cuál es el truco para conseguir el microrrelato perfecto?
Es la pregunta del millón. Si la supiera, hubiese escrito uno y ya es­tá. Desde luego, tiene que tener un inicio impactante. En la primera lí­nea es donde se juega el ser o no ser. Luego debe plantear un conflicto y resolverlo. Y al mismo tiempo que lo resuelves, crear otro conflicto para que no sea un texto cerrado, sino que deje al lector pensativo.

 

No vives de la escritura. ¿De dónde sacas el tiempo
No soy muy romántico escribiendo. Suelo hacerlo por las noches, con el portátil en el sofá y con la tele de fondo. Lo bueno del microrrelato es que son historias fugaces, que tienes que coger al vuelo. Si tengo el principio y el desenlace ya no me supone nin­gún reto desarrollarlo. Pero eso no quiere decir que se pueda escribir en cinco minutos, ni mucho menos.


¿Y cuál es el proceso para escribirlos?
Si la idea viene muy fluida la es­cribo como salga y a partir de ahí voy puliendo, quitando lo que no es ne­ce­sario hasta conseguir un texto don­de no haya ni una palabra de más ni una de menos. De hecho, ahora, releyendo el libro seguro que tocaría al­gunas cosas. Es un proceso de nun­ca acabar.


Tercer hermano en esto de la cultura ¿Cómo lo lograron tus padres?
No lo sé. Debe haber una especial sensibilidad. Mi padre ya fue corresponsal periodístico en tiempos de la transición y en casa siempre hubo libros. Pero debo decir que con mis hermanos apenas hablamos de estos temas. Quizás es algo genético (ríe).


¿Y no os planteáis colaborar entre vosotros?
Ya lo hemos hecho. He participado en el último festival Acróbatas, que organiza Rubén y sí que le he co­mentado a Alejandro la posibilidad de musicar algunos relatos. Él ya lo ha hecho con Jaime Gil de Bied­ma, aunque no me quiero comparar (ríe). Creo que este género se complementa bien con otras expresiones artísticas, como la música o la fotografía. Incluso hay buenos anuncios publicitarios que se pueden considerar microrrelatos audiovisuales.

 

¿Vas a escribir cosas más largas?
La verdad es que he acabado un poquito harto del tema breve. Ha sido mucho trabajo creativo y de co­rrección. Estoy pensando en algo más extenso, ya sea una novela o una serie de cuentos. Pero me gustaría algo sin tanta intensidad, más pausado. No obstante, seguiré escribiendo microrrelatos, porque en definitiva las historias surgen, se desnudan, y yo no soy nadie para resistirme a sus encantos.

Etiquetes: Llibres
Darrera actualització de dijous, 24 de gener de 2013 09:19
 

bannerpdf

Això és gavatv.cat

10 anys de l'Espai Maragall

Històries de Gavà - Els cinemes d'abans

Minuts Musicals - Mane Ferret, "Amor del bueno"

Te'n recordes? - Documental "Les sorres"

Aquest web utilitza cookies pròpies i de tercers per oferir-te una millor experiència i servei. En navegar o utilitzar els nostres serveis, acceptes l'ús que fem de les 'cookies'. No obstant això, podeu canviar la configuració de cookies en qualsevol moment.

Accepto l’ús de cookies per aquest lloc.